Algunas cuestiones sobre la custodia compartida

Sobre la custodia compartida se ha escrito mucho. Es un tema muy controvertido y profundo como para poder desarrollar en un artículo todo su contenido, la jurisprudencia o los beneficios y perjuicios que puede tener su concesión.

En este artículo, únicamente queremos poner de manifiesto algunos de los muchos puntos  que suelen tener en cuenta  los tribunales para la concesión de la custodia compartida.

Debemos saber  que tanto el juez, como el ministerio fiscal, en este tipo de procedimiento donde se discute la guarda y custodia de menores de edad, lo que prima es el beneficio del pequeño/a. En cualquier procedimiento de divorcio o guarda, custodia y alimentos, se intenta que el menor no salga de su entorno (barrio), no cambie de colegio… , en la medida de lo posible.

Por esto para la concesión de la guarda y custodia compartida suele ser favorable que los progenitores vivan cerca, o en la misma zona, para que si es el menor el que cambia de domicilio no salga de su entorno.

Por otro lado, en contra de lo que muchos piensan, el hecho de tener una custodia compartida, no implica que no se deba pagar pensión de alimentos, puesto que el menor debe mantener el mismo nivel de vida con ambos progenitores. Por lo que sí existe una diferencia importante de salario entre ambos, lo aconsejable es que aquél que tenga muchos más ingresos pase una pensión de alimentos para el menor.

También, en ocasiones, los clientes hacen mucho hincapié en el tiempo que van a tener para estar con el menor. Naturalmente, es importante, pero debemos tener en cuenta, que en la actualidad, tanto el hombre como la mujer se encuentran incorporados al mercado laboral y que lo normal es tener un horario partido, por lo que no es un tema determinante para conceder o no la custodia que un progenitor u otro tenga más tiempo para estar con el hijo/a.

Quizás, lo más importante, es poder demostrar la implicación que cada uno de los progenitores ha tenido con el menor y la implicación que desea tener, para que un juez acceda a la custodia compartida y que se determine que la falta de esa implicación, que el progenitor desea tener, sería perjudicial para el pequeño/a.

Por último, se ha de hacer mención a la relación entre los progenitores y que está sea, al menos, cordial. Debemos tener en cuenta que debe existir una línea común en muchas cuestiones, que parecen pequeñas pero que ayudan a la seguridad y el bienestar del menor. Estas cuestiones son por ejemplo las normas a seguir en casa, hora de acostarse…